By / 14th Abril, 2015 / Uncategorized / Off

El Santuario de Nuestra Señora de Valvanuz se encuentra a las afueras de Selaya, en dirección a Bustantegua.  El templo actual pudo surgir de uno más antiguo, probablemente del siglo XII, de menores dimensiones que el actual, que se comenzó en el siglo XVI y se fue remodelando en los siglos XVII y XVIII.

Nuestra Señora de Valvanuz es la patrona del Valle de Carriedo y de honda devoción entre todos los pasiegos,  su festividad se celebra el 15 de agosto.

Este templo de Nuestra Señora de Valvanuz es una ermita de planta simple, compuesta por una sola nave de 33 metros de larga por 9 metros de ancha, en la que la sacristía forma parte de la misma. Su cubierta es a tres aguas y posee un pórtico lateral de similar longitud que la propia iglesia.

Los contrafuertes se marcan en el exterior, entre ellos se han colocado unas pequeñas ventanas para iluminar el interior. El pórtico también de piedra aparece cerrado en su lado norte y sur, mientras que el oeste permanece abierto dejando ver en su armazón las viguetas de madera. En este pórtico se abre una puerta por la que se accede al interior de la iglesia, en la que destacamos las bóvedas de crucería de la nave, y las de la sacristía cuyos nervios se unen en unas claves que tiene motivos esculpidos en piedra con la leyenda “Ave Maria”, “Gra(tia) Plena”, “Año 1678” y “ año 1708”.

Del exterior destaca su espadaña barroca de tres pisos, que acentúa la verticalidad del edificio, está decorada con motivos herrerianos, (pináculos y bolas) que aparecen también en distintos puntos del tejado. En los dos pisos superiores encontramos tres campanas, la colgada en el alto es de dimensiones más reducidas.

En la espadaña hay esculpido en piedra un escudo Real de Castilla y León timbrado por el águila bicéfala con corona real, y se repite en el pórtico, pero esta vez está policromado. Ambos blasones testimonian que el templo pertenecía al Patronato Real.

Imagen de Nuestra Señora de Valvanuz

La imagen de Nuestra Señora de valvanuz se trata de una imagen gótica del siglo XIII de pequeñas dimensiones, exactamente 56 centímetros de altura.

EL Niño está sentado sobre la rodilla izquierda de la Madre, y no sobre las dos como era característico del románico, y la Virgen, dispuesta en su trono, sostiene en sus manos lo que parece un fruto que representa la salvación o una flor, atributo de María. El Niño a su vez, aparece sujetando con la mano izquierda un libro, mientras que con la derecha agarra una cruz con la que parece bendecir.

La figura aún guarda cierto grado de la frontalidad y el hieratismo de tradición románica, del mismo modo la madre y el Niño tampoco tienen ninguna relación entre sí. En el tratamiento de los vestidos, aunque el arcaísmo aún es acusado, el plegado de los paños resulta más natural que en representaciones anteriores, igual que el rostro de la Virgen. Este tipo de signos indican que la talla es de mediados del siglo XIII.